La Capital


Geografía de Lisboa


Vista aérea de Lisboa

Ciudad capital de Portugal, situada en la margen derecha del río Tejo, cerca de su faz, a 38º 42'30,5'' de la latitud N y 9º de longitud O de Greenwich y a una altura de entre 6 metros y 226 m (Monsanto).

El municipio de Lisboa cubre un área de 84 km2 y la población residente total es de 556,797 habitantes (censo 2001). La zona de Grande Lisboa ocupa unos 2.750 km2, y  tiene 2,1 millones de personas que diariamente se movilizan hacia la capital, constituyendo una población fluctuante que le imprime una dinámica cosmopolita.

Resumen Histórico


Conquista de Lisboa

La formación de Lisboa tiene más de veinte siglos de historia. Así, a la par de la modernidad y cosmopolitismo, la ciudad también ofrece la vida típica de los antiguos barrios lisboenses integrada en una característica arquitectónica medieval con calles estrechas, donde las viejas casas coexisten al lado de antiguos palacios y magníficas iglesias.

Lisboa es una ciudad de valles y colinas abiertas sobre el río. El clima templado, la abundancia de la fauna y la flora han determinado su ocupación por los pueblos primitivos. Desde la colina de Castelo, la ciudad fue creciendo. Fenicios, griegos y cartagineses fundaron colonias allí. Los romanos consolidaron su vocación portuaria y pesquera, y así la polis, integrada en la ruta imperial, se desarrolló. Se construyeron numerosos edificios, incluyendo un foro, templos, termas, palacios, villas y un teatro.


Lisboa en la «Crónica de D. Afonso Henriques» de Duarte Galvão

Con las ocupaciones bárbaras de los Alanos, los Suevos y los Visigodos, la urbe entró en un declive. El florecimiento surgió con la ocupación musulmana (719-1147), se construyó la Muralla Mora, destacándose en su interior la fortaleza y la acrópolis. La Lisboa mora se desarrolló con la construcción de nuevos barrios, dentro y fuera de las murallas, en un tejido espontáneo y anárquico de calles sinuosas y estrechas, en un recorrido laberíntico que existe aún hoy en el Barrio de Alfama.

Conquistada por el Rey D. Afonso Henriques (1147) la ciudad experimentó una gran prosperidad con la creación de la corte, reforzando su función urbana como capital del reino   (1256). El aumento de la población originó la aparición de grandes núcleos habitacionales en zonas no amuralladas, haciendo imprescindible la construcción de la Muralla Nueva o Fernandina. En la ciudad medieval se destacaban los grandes edificios religiosos y los largos conventos que, junto con el Rossio (la plaza principal), constituían los espacios públicos más importantes.


En primer plano el castillo de S. Jorge

En el siglo XVI los descubrimientos portugueses transformaron a Lisboa en el centro comercial de Europa. En la zona ribereña se levantaron los edificios ligados al trato comercial de las especias; la plaza junto al nuevo palacio se tornó, junto al Rossio, en el centro político y comercial. La ciudad creció a lo largo del río: en la ribera encontramos la Casa dos Bicos, de Albuquerque, héroes de la India, y en los alrededores, hacia el oriente, el Convento da Madre de Deus; al occidente, el Monasterio de los Jerónimos y Torre de Belén, monumentos que constituyen los más bellos ejemplares del estilo Manuelino, inspirado en motivos marinos, celebrando la conquista de los mares. Data de esta época la construcción de Bairro Alto, pensado para marineros y artesanos, pero que más tarde se hizo famoso con la instalación de muchos palacios. Tradicionalmente bohemio, es actualmente un área de encuentro nocturno debido a la proliferación de bares y casas de fado.


La Lisboa de los Descubrimientos

Durante el dominio español (1580-1640) se embelleció el palacio real con una nueva torre; y en las ocasiones ceremoniales, las principales plazas y calles se engalanaban con una serie de construcciones efímeras de estilo barroco. Ya en el siglo XVII, la capital de D. João V, financiada por el oro que provenía de Brasil, se mostraba magnífica y suntuosa. Nuevos monasterios, iglesias y numerosos palacios se erigieron por toda la ciudad, pero la obra más importante de João fue el acueducto de Águas Livres, que permitió asegurar el abastecimiento regular de agua a través de las muchas fuentes que se construyeron por toda la ciudad.

El devastador terremoto de 1755 golpeó a las zonas más pobladas de la ciudad, la reconstrucción Baixa Pombalina es  testimonio del espíritu ilustrado. Obedeciendo a un plano urbanístico de cuadrícula abierta, la ciudad consagró las dos grandes plazas públicas de Rossio y de Comercio.


Rossio

Por un lado es el centro comercial de Lisboa, tradicional punto de encuentro, ahí se encuentran los más antiguos cafés, teatros y restaurantes; y por otro, corolario de la Lisboa pombalina, puerta abierta para el Tejo, lugar de partida y de llegada, con sus arcadas, arco del triunfo (1873) y el monumento del rey D. José I y una de las plazas más hermosas del mundo.

En el siglo XIX el liberalismo introdujo una nuevo tipo de vida social; los principales eran la Baixa y la zona elegante del Chiado, donde proliferaban las tiendas, las tabaquerías, los cafés, las librerías, los clubes y los teatros. El desarrollo industrial y comercial determinó el crecimiento de la ciudad, trazada hacia el interior a partir de el nacimiento de la Avenida da Liberdade, distanciándose del Tejo.


Electrico 28

El Estado Novo (1926-1974) expandió y embelleció la ciudad a expensas del resto del país, de conformidad con los procedimientos nacionalistas y monumentales. Surgieron nuevas urbanizaciones y edificios públicos; se modificó la zona de Belém con la Exposición del Mundo Portugués (1940) y, en la periferia de la ciudad, aparecieron barrios populares. La inauguración del puente sobre el río Tejo posibilitó una rápida conexión entre las dos orillas del río.

 

Los años que siguieron a la Revolución de abril fueron de euforia y de modernización.


Parque das Nações, lugar donde se realizó la Expo'98

En los años 90 se lanzaron las bases para el reacondicionamiento de los barrios históricos; se valorizó el patrimonio cultural y arquitectónico; se recuperó toda la zona ribereña, hoy lugar de ocio y encuentro; se construyó el nuevo puente Vasco da Gama; se recicló toda el área oriental para la realización de la Exposición Mundial de los Océanos (1998).

A la entrada del nuevo siglo Lisboa es una ciudad de múltiples contrastes, moderna y antigua, que fascina a quienes la visitan.

Lisboa no se ve, se siente: contemplando los barcos llegan y salen desde el río, recorriendo los valles y colinas a través de las calles estrechas con empedrados artísticos; observando a la gente que pasa; en el olor a sardina asada que se aprecia en los barrios populares durante las celebraciones de la ciudad y, en el fado que canta a la noche y a la nostalgia.

Cronología de los principales hechos históricos

1147 - La conquista de Lisboa a los moros
1170 – Concesiones a los moros forros
1179 – Concesiones de D. Afonso Henriques
1256 - Traslado de la Real Chancillería para Lisboa
1290 - Fundación del Estudio General en Lisboa
1323 – Batalla de Alvalade
1373 - Sitio de D. Henry II de Castilla
1383 - La Revolución de 1383
1384 – Primer sitio de D. João I de Castilla
1384 – Segundo sitio de D. João I de Castilla
1496 - Expulsión de los Judios
1497 - Partida de Vasco da Gama hacia la India
1500 – Concesiones de D. Manuel I
1513 - Fecha probable de la división de Bairro Alto
1540 - Primer auto de fe en Lisboa
1580 - Batalla de Alcántara
1581 - Entrada de D. Felipe II de España, I de Portugal
1588 – Partida de la Armada Invencible
1589 – Sitio de D. António y de la armada inglesa
1619 - Desembarco de D. Felipe III de España, II de Portugal
1640 - Restauración de la Independencia de Portugal
1647 – Intento fallido de regicidio
1662 – Embarco de D. Catarina, futura reina de Inglaterra,
1717 - División Administrativa de Lisboa, en Occidental y Oriental
1755 - Terremoto
1756 - Casa del Trazado de Obras Públicas
1764 - Inicio de las Obras de Paseo Público
1780 - Inicio de Alumbrado Público
1796 - Fundación de la Real Biblioteca Pública de Lisboa
1803 - Motines del Campo de Ourique
1807 - Entrada de los franceses
1821 - Desembarco de D. João VI
1835 – Primeros cementerios públicos
1836 - Belenzada
1897 - Primer espectáculo de cine en Lisboa
1904 - Aprobación del plano de urbanización de las nuevas avenidas
1908 - Regicidio
1910 - Proclamación de la República
1926 - Entrada de Marechal Gomes da Costa
1940 – Exposición del mundo portugués
1942 - Inauguración del tráfico del aeropuerto de Lisboa
1945 - Aprobación del plan de urbanización del barrio de Alvalade
1958 – Candidatura de Humberto Delgado a la presidencia de la República
1959 - Inauguración del Metropolitano
1966 - Inauguración del Puente 25 de Abril
1974 - Revolución de los Claveles
1985 - Firma del Tratado de adhesión a la Comunidad Económica Europea
1988 - Incendio de Chiado

Para saber más...
Câmara Municipal de Lisboa

 

Porto


Porto

La ciudad de Porto tiene un millón de habitantes, y ocupa dos colinas. En el lado este está la ciudad antigua, y en el lado oeste se encuentran los barrios modernos.

La costa es baja y suave, pero la ciudad está asentada en el terreno bastante accidentado de las sierras de Cabreira y Marão, que alcanzan los 800 metros.

La ciudad de Porto aparece entonces formando una serie de terrazas dispuestas en forma de anfiteatro, dispuestas sobre el río Douro, que ofrecen un aspecto muy pintoresco y original.


Cuevas del famoso Vino de Porto, situadas en Vila Nova de Gaia

Castrum Novum en la margen derecha del río Douro fue fundada por los Alanos, un pueblo bárbaro invasor de la Península Ibérica y Portus Calaea, ciudad romana (Vila Nova de Gaia), en la margen izquierda, fueron destruidas por Almanzor en el siglo XI. Inmigrantes franceses reconstruyeron la ciudad en la orilla derecha derivándose  de aquí el nombre de Portus Gallorum.

Hasta 1174 fue la capital del reino y después residencia de los príncipes de la Casa de Borgoña. Pero es en 1832 y 1833 que la historia de la ciudad registra acontecimientos que conmueven a todo el país y que envolverán a España y a Inglaterra en acciones bélicas entre D. Pedro (a su regreso de Brasil) y a los Miguelistas. Fue sin duda una época apasionante y digna de lectura y estudio.

La principal industria es la de los famosos vinos de Porto. Existen numerosas cuevas que pueden ser visitados por el público. Sin embargo, este territorio es industrialmente activo por excelencia, tales como industrias de hilado y tejido, vidrio, losa, jabón, cerveza y otros innumerables productos. En el puerto de la ciudad y en el de Leixões atracan buques de todas las nacionalidades.


Poste al estilo manuelino en la ciudad de Porto

La Catedral de Porto está en lo alto de la colina oriental, en el mismo lugar que ocupó el antiguo castillo de los Suevos. Es un edificio romano que data del siglo XII, reformado en los siglos XVII y XVIII. Su fachada es de granito de color plomo y tiene dos torres. Su interior está ricamente decorado, sobre todo en lo que respecta a la capilla del Santísimo Sacramento, casi toda en plata brillante. El claustro gótico, al sur de la Catedral, data de 1385 y tiene magníficos mosaicos de azulejos azules y blancos.

En las plazas y en las principales calles y avenidas existe una gran variedad de monumentos en honor a celebridades nacionales y extranjeras: estatua de D. Pedro IV, D., la de Henrique el Navegante, y la de D. Pedro V, son algunas de entre las muchas dignas de mención.

El casco histórico de Porto está clasificado como patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

 

Para saber más...
Câmara Municipal do Porto

 

 


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